
Había una vez y no era... - cuántas otras como ésta habrán pasado. Nadie tiene las respuestas, no hay comentarios pero...
- Nada de divagaciones por hoy mi dulce corcel, será mejor que descanses, el día de mañana la luna brillará e iluminará el sendero. Podremos sin problema continuar el viaje a Anedonia.
- No es la luna lo que me inquieta amable caballero, sino la extraña ausencia del canto del riachuelo. Hoy como nunca ha callado, nada bueno ha de presagiar este incidente.
- Tus palabras me inquietan fiel compañero. Sugiero que lo mejor es dejar que morfeo nos tome en sus brazos y que la bella aurora de la mañana nos reciba para emprender la marcha. Varios son los kilómetros que debemos aún andar para encontrar nuestro castillo.
- Sé que tus palabras son sabias, pero si en algo aventaja el animal al hombre es su cercanía con lo natural. Si alguna vez cerca estuvieron hoy no es más que un recuerdo. La noche hoy esconde a la luna, algo ha de suceder, no digas que no lo advertí.
- Duerme corcel... obedece.

2 comentarios:
BIENVENIDA, ESPERO ENCONTRARTE MAS SEGUIDO POR ESTOS MUNDOS INTOCABLES....
Excelente fragmento! Sólo un comentario...
¿por qué siempre corceles y nunca un burrito?
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